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Terra
La Coctelera

Pandemonio del amor-Alejandro Rivas

 

De pie en el infierno del amor,

en donde las espinas atraviesan mi corazón,

en donde los demonios lloran sin razón,

al ver nuestras manos consumirse en el ardor.

 

Aquel ángel caído del cielo,

cuyas alas, en dolor se transformó.

Al estrellarse contra el suelo,

cual cometa zambullirse en el horror.

 

En la casa del castigo,

Atormentadas las almas del  destino,

Por los golpes del calor helado,

Que penetran hasta el cuerpo mas armado.

 

Y mientras las perlas de tu rostro,

Sollozan en  ardor,

Lagrimas de fuego que caminan hacia la desesperación,

Buscando la salida, de ese tenebroso callejón.

 

Levanta vuelo criatura del terror,

Ya que aquí no pertenecen ni tu, ni tu señor,

Sal de este lugar corazón,

Y vuela feliz por el camino del amor.

Dios nos ama-Marcial Bernuy

 

Cuando cae la noche,

Cuando comienza el día,

El gallo canta con alegría

y las estrellas tintinean sin reproche

 

El Sol se sienta a tu derecha

adolorido, que hasta su fuego siente la tristeza

por la ignorancia del ser humano

al pensar que nos haz abandonado

 

Y la luna llora suave rocío

Y en la oscura luminocidad que emana

hace llegar a nuestra conciencia el frío

que enciende la chispa, Dios nos ama.

 

Así los suves diamantes del cielo,

calientes, pero de corazón de hielo,

afloran toda su belleza

y nos muestran tu rostro de pureza.

 

Mas sus fríos corazones

al tuyo en nada se parecen,

pues es tuyo el verdadero amor

y sin él todos perecen.

 

Ya la chispa se ha encendido,

¡Dois nos nos ama!, todo tiene ya sentido.

Luz oscura-Eduardo Vargas

Hoy me levante

Me encontraba en un lugar,

Un lugar, oscuro

Un lugar, tranquilo

Un lugar, sin rumbo

Infinita sabana negra

Se echaba mirándome

Con una mirada fija

El blanco queso del cielo

Se acercaba a mí, y

Se alejaba de la realidad

En ese momento

Una radiante luz alumbro

Los pájaros cantaban tu llegada

Las frías nueves eran tu

Fina alfombra blanca

Cuando bajaste,

La tierra hizo una reverencia

Venias hacia mí, pero

Me alejaba por temor

Hasta que encontraste

Un amor

Y mi alma lloro

FIN-Gabriel Gil

 

Fue aquel sonido,

El sonido de un bosque quemándose;

Se sentía como las sombrías pero rojizas llamas,

Avanzaban anulando todo a su paso.

Fue ese el comienzo,

Aquel comienzo que marcó el final;

Fue ese el último comienzo.

 

Los árboles lloraban y temían;

Las intimidadas flores reposaban su felicidad,

Mientras ocultaban en capullo sus manitas.

El agua se alejaba al ver tantas penumbras y,

Sosegada por la armonía que guardaba dentro de ella,

Profundizó como la habían tratado.

Decidió retirarse,

retirarse por siempre.

 

Maldita burbuja impenetrable,

Donde se ha quedado postrada la inmensurable raza humana.

¡Maldita burbuja impenetrable!

La cual ninguno se atrevió a cruzar.

 

Ya no queda más que hacer,

Ya es muy tarde para actuar.

El final y la noche han caído juntas del cielo,

Para cerrar finalmente este episodio con velo.

El sol en las mujeres-Alberto Gómez de la Torre

 

Brilla, tintinea deslumbra

Tu sonrisa como un nuevo amanecer

Mi amanecer

 

Tan frágil como una rosa

en pleno invierno, que a pesar

de su inevitable destino permanece

fuerte y con la frente en alto

 

Por favor,

Brilla, tintinea, deslumbra

 

Cuando mi corazón cae desmoronado

en el cruel cemento

encuentro en tu sonrisa

fuente de amor y de aliento

 

Sonrisa juguetona

que me da esperanza

que me da sustento

que me da valor para

enfrentar cualquier sufrimiento

 

No te detengas,

Brilla, tintinea, deslumbra

 

Tanta felicidad y tanta

sencillez,

superan la aurora

de un joven amanecer

 

Cuando estoy lejos

siento esa dulzura

en el silbar de

las aves

 

Y cuando estoy cerca

no hace falta,

porque en ti veo

la pureza del alma

 

Simplemente hazlo por mí,

brilla, tintinea, deslumbra!

palabras de tí-Hernán Gonzalez

 

Llegó el manto estrellado y oscuro,

lo siento,

lo veo,

lo escucho.

 

El cri cri de aquel grillo en mis oídos,

me aturde, no me deja calmarme,

estoy inquieto, ansioso,

me muero por escucharte.

 

El viento sopla tan fuerte que me estremece hasta el alma,

la lluvia cae ebria,

y los árboles me susurran al oído tu nombre,

mientras yo rogando que mis ganas descansen ansiosas de ti.

 

Pero mi alegría llega cuando esos tus dos luceros me alumbran

y los insaciables pétalos de tu rostro me besan sin parar.

Aquel raro día-Luis Felipe Velaochaga

 

En aquella cálida mañana de verano

Cuando el ring-ring de mi despertador suena

Cuando los jóvenes se levantan para jugar sin parar

Cuando la gran estrella de fuego se eleva para brillar.

 

Cae el tarde y los grandes copos de nieve cubren el sol

Y los jóvenes corren y juegan sin temor

De tanto correr y jugar siento que mis pies ya no están

Sin sentir mis pies yo sigo jugando hasta que...

Diviso a lo lejos un ángel caído del cielo

Rápidamente me le acerco a hablar y ella me dice tengo que safar.

 

Duerme en noche el día y

El sol se hecha a descansar a merced de la luna

El alfiler cae rendido sin pies a la casa

Hasta que de la nada suena la campana

Era porque el ángel había tocado a su casa.

Aunque llegue la lluvia-José Naveda

 

Las nubes negras llegan finalmente a la tundra

el aguacero llega y el criq criq del techo penetra

nuestros corazones, nuestras almas.

 

De mala gana la orden aceptamos, el trabajo llama

pero la lluvia no descansa

pero nuestro cuerpo no descansa

pero el abandono sigue en la sierra

 

Aunque llegue la lluvia mojados seguiremos

entonces nuestro estandarte pararemos

Y aunque temerarios y no valientes somos

sobre el basto campo marchamos

Sobre su hermosa faz se ve el resultado

de nuestro sacrificio apremia.

 

Por que solo Dios nos recompensa

por los hombres que no se dan cuenta

Y solo en Dios nuestra lealtad descansa

 

Aun que llegue la lluvia mojados seguiremos

entonces nuestro estandarte pararemos

y bañados por la seca lluvia

y con los oscuros ojos de los cerros observándonos

solos con el pan de Dios avanzamos.